

Las enfermedades reumáticas, que incluyen más de 200 patologías cuyo denominador común es la presencia de manifestaciones clínicas en el aparato locomotor no debidas a golpes ni a traumatismos, se caracterizan por su elevada prevalencia en la población general, por su clara tendencia a la cronicidad y por su alto potencial para ocasionar discapacidad. Las enfermedades reumáticas que afectan a las articulaciones, los tendones, los ligamentos, los huesos y los músculos también pueden afectar a ciertos órganos internos. Entre ellos, la boca.
Es recomendable que los pacientes con enfermedades reumáticas extremen el cuidado de su salud bucodental y no olviden ninguna de sus visitas al dentista.
Existen diversas investigaciones científicas que relacionan el estado de salud bucal con determinadas enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide, la osteoporosis o el síndrome de Sjögren.
Las enfermedades reumáticas pueden afectar a la cavidad oral y a sus estructuras contiguas directa o indirectamente, ya sea por los efectos secundarios de los fármacos usados para tratar estas enfermedades, o por las dificultades motrices para realizar una buena higiene bucodental que pueden presentar las personas afectadas de estas patologías.
Entre las manifestaciones más comunes, se alerta de cómo pueden afectar a la calidad de estos pacientes las aftas bucales, las caries y el dolor o la rigidez en la articulación temporomandibular. Este tipo de enfermedades, además, pueden causar modificaciones es la cantidad y la calidad de la saliva, favoreciendo enfermedades orales. Entre las más comunes destacan:
Un estilo de vida saludable, seguir todas las pautas de higiene oral, acudir al dentista al menos una vez al año o en la frecuencia en la que indique el profesional, son las pautas fundamentales para prevenir problemas bucodentales.
Si tienes enfermedades reumáticas y tienes dudas sobre tu salud bucodental, puedes ponerte en contacto con nosotros a través de la página web.