

Durante la primera infancia el niño se enfrenta a múltiples retos y uno de ellos es dejar el chupete, como muy tarde, a los tres años. Abandonar el chupete y no sustituirlo por el dedo es todo un reto para niños y padres; pero que debe de afrontarse cuanto antes y de la mejor manera posible para que la salud bucodental del pequeño no sufra consecuencias. Con esto no queremos decir que el chupete sea malo, ni mucho menos. Los odontopediatras no prohíben su uso, solamente limitan su recomendación hasta los tres años.
A continuación vamos a exponer algunas de las recomendaciones de nuestra directora y odontopediatra, Lucía Diéguez, miembro de la Sociedad Española de Odontopediatría, para que la retirada del chupete no sea un “trauma” y sea lo más efectiva posible.
Esa es una de las principales situaciones a evitar. Aunque muchos padres lo desconocen, chuparse el dedo es más perjudicial para la salud bucal del niño que usar el chupete. El dedo puede provocar problemas en la mordida que requerirán tratamientos de ortodoncia más largos y costosos, e incluso dolores musculares en cuello y hombros, dolores de cabeza. Es muy importante frenar cuando antes este hábito evitando que se prolongue en el tiempo.
Si consideras que el equipo de Clínica Dental Lucía Diéguez, en Ourense, puede ayudarte a superar alguno de estos dos problemas, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros.